¿Estás pensando en comprar un coche nuevo con sistema de gas licuado de petróleo (GNC) de fábrica? Si vives en Europa, te tengo una noticia que podría cambiar tus planes. Aunque el interés por estos vehículos está en auge y se espera un aumento significativo en las ventas, la fiesta podría estar a punto de terminar. Los expertos vaticinan un futuro sombrío para los coches de GNC en la Unión Europea, y la fecha límite es más cercana de lo que piensas.

Todo apunta a que después de 2030, la venta de coches nuevos con sistemas de GNC instalados de fábrica dejará de ser rentable, y aquí te explico por qué necesitas saber esto ahora mismo.

El auge inesperado del GNC y sus protagonistas

Las cifras no mienten. Se proyecta que para 2025, las matriculaciones de coches nuevos con GNC en Europa aumentarán un 10%, alcanzando la cifra de 347.717 unidades. En países como Lituania, la tendencia es aún más marcada, con concesionarios que a menudo instalan equipos especiales después de la primera matriculación en marcas como BAIC, KGM o Forthing.

Dacia lidera la carga

Si hablamos de coches de GNC en Europa, hay un nombre que brilla con luz propia: Dacia. El grupo Renault, y en particular su marca Dacia, es el gran motor detrás de este interés. Los datos de "Dataforce" revelan que un asombroso 89% de las matriculaciones europeas de coches nuevos a gas pertenecen a Renault Group. La joya de la corona, Dacia Sandero, es el coche nuevo más vendido en la UE en 2025, y una parte significativa de ellos sale de fábrica con sistema de GNC.

No es de extrañar. Los representantes de Dacia confirman que en países bálticos, incluyendo Lituania, una gran proporción de modelos se entrega con sistemas de GNC. Los compradores en Lituania, por ejemplo, eligen esta versión del popular Dacia Sandero por sus menores costes de funcionamiento. ¡Es una situación donde todos ganan!

Otros jugadores en el mercado

Pero Dacia no está solo en esto. La marca italiana DR Motor Company ocupa el segundo lugar en Europa. Esta marca italiana es, en realidad, un importador que desde 2007 ofrece en su mercado vehículos importados de China (ensamblados en Italia bajo sistema SKD) con su propio logotipo. Fabricantes chinos como BAIC, Chery y JAC son los proveedores de estos coches. El año pasado, más de 21.500 vehículos DR con sistemas de GNC circularon por las carreteras europeas.

  • Hyundai y Kia también figuran, representando juntos el 3,8% de todas las matriculaciones de GNC en Europa, superando las 13.200 unidades.

La cuenta atrás para el GNC en Europa

La razón principal detrás de este auge de los coches de GNC es clara: reducir las emisiones de CO2. Los sistemas de GNC en los pequeños motores de gasolina que utilizan Dacia y Renault pueden disminuir las emisiones de CO2 de un coche de gasolina en hasta 10 g/km. Esto es crucial para los fabricantes, ya que les ayuda a evitar o minimizar las multas de la Comisión Europea por superar los límites de emisiones.

Para el consumidor, se traduce en un ahorro directo en los costes de operación, lo que hace que estos coches sean una opción atractiva y económica.

Las nuevas normativas lo cambian todo

Sin embargo, bajo esta superficie de crecimiento, se esconde una realidad ineludible: el tiempo del GNC en Europa está contado. El problema radica en las futuras normativas de emisiones de la Unión Europea.

A partir de 2030, se implementarán límites de emisiones aún más estrictos. El objetivo es una reducción del 55% en comparación con los niveles de 2021. Esto significa que la media de emisiones de CO2 permitida para los fabricantes se reducirá drásticamente, pasando de los 93,6 gramos de CO2/km actuales a tan solo 50 gramos de CO2/km. Un objetivo casi imposible de alcanzar para cualquier vehículo de combustión interna, a menos que se trate de un híbrido enchufable.

El inconveniente de los híbridos enchufables es que requieren espacio para una batería grande y pesada, lo que a su vez impide la instalación de un sistema de GNC. Frank Marotte, director de ventas de Dacia, lo ha confirmado sin rodeos: aunque los sistemas de GNC ayudan a reducir la huella de carbono de forma rentable en la actualidad, son una solución a corto plazo.

Según Marotte, con los cambios regulatorios que se avecinan en Europa, la oferta de coches de GNC "no podrá funcionar después de 2030".

Así que, si tenías en mente un coche nuevo de GNC, puede que sea el momento de reconsiderar tus opciones. El camino hacia la neutralidad de carbono en Europa está allanado con normativas que dejarán atrás tecnologías como el GNC de fábrica. ¿Qué opinas sobre esta situación? ¿Crees que los coches eléctricos son la única solución viable o todavía hay espacio para otras alternativas?